Retos
Recomendaciones
Vigilancia y seguimiento de infecciones
La vigilancia epidemiológica es clave para la gestión de las enfermedades infecciosas, pero sigue careciendo de recursos en muchos países. Debido a la falta de coordinación e intercambio de información, existen brechas en el consumo de antimicrobianos y en la resistencia en muchas regiones del mundo.21
Las herramientas de vigilancia epidemiológica deben utilizarse para asimilar información generada por una variedad de fuentes con el fin de agilizar la identificación de los pacientes que han adquirido una infección y pueden requerir terapia antimicrobiana. La disponibilidad casi en tiempo real de estos datos puede permitir a los clínicos optimizar las decisiones de tratamiento y el uso de antimicrobianos.
Detección automatizada de brotes
Una vigilancia minuciosa puede revelar la presencia de microorganismos resistentes e identificar tendencias y brotes. En muchas regiones del mundo, la escasa capacidad de los laboratorios, la infraestructura y la gestión de datos impiden una vigilancia eficaz.22
Los esfuerzos efectivos de vigilancia deben incluir un sistema de alerta temprana para detectar patógenos emergentes, grupos resistentes y eventos inusuales de enfermedades infecciosas, de modo que se pueden tomar medidas para prevenir o controlar un brote.
Optimización de selección y suministro de la terapia
Muchas áreas del mundo tienen acceso a datos de laboratorio, pero los datos no están en un formato adecuado para optimizar los esfuerzos de vigilancia y la oportuna selección de terapia.23 Existen grandes lagunas en los datos de vigilancia y el tratamiento guiado por estos datos limitados puede aumentar la resistencia antimicrobiana.21
La monitorización continua de la prescripción antimicrobiana apropiada es necesaria para optimizar la terapia antimicrobiana y los resultados del paciente. La información diagnóstica del paciente, combinada con las tendencias de resistencia y la distribución oportuna de los datos a los proveedores de atención médica, facilita la toma de decisiones eficaces sobre el tratamiento antimicrobiano.23
Seguimiento y notificación de uso de antibióticos
Los datos sobre consumo y resistencia antimicrobianos pueden orientar las intervenciones locales, regionales y nacionales. La mayoría de los países en desarrollo no tienen sistemas para monitorear la resistencia y el consumo de antimicrobianos para evaluar el efecto de las intervenciones24.
Las prácticas de control de infecciones sólidas e integrales deben incluir la medición del impacto de las intervenciones y la conveniencia de la prescripción de antimicrobianos. Las autoridades de salud pública deben apoyar la infraestructura que promueve la transmisión de datos sobre el consumo de antimicrobianos y la infección para facilitar los esfuerzos locales, regionales y nacionales de vigilancia.